La verdad es que sí, estoy mal cuando te digo estoy bien…

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Así lo vivo yo…en un día bueno

Fibromialgia fot sintomas neblina mental Adriana selfi editada transparenteAdriana. Los Años NegrosAdriana. Los Años NegrosAdriana. Los Años Negros1 No estará tan mal cuando hace no se qué…
Esta es una frase demoledora a la que hay que enfrentarse en numerosas ocasiones.

Por qué hago no se qué, o por qué hacen no se qué personas con fibromialgia?
Muy sencillo, huida hacia delante es como yo lo llamo.

Una huida hacia delante consiste en aguantar el chaparrón y hacer cosas para sentirse vivo.
Una huida hacia delante es ponerse la ropa, calzarse y caminar como puedas para no quedarse atrás.
Una huida hacia delante es intentar olvidar el dolor y hacer cosas por la gente que te quiere.

VIVIR CON DOLOR ES MEJOR QUE NO VIVIR.

Y claro que hay cosas que hago mejor y con más ganas que otras, pues como todo el mundo, pero con alguna diferencia;
Imagina que te despiertas en tu día libre con un medio resfriado. Con ese que te produce destemplanza, dolor de huesos, dolorcillo de cabeza… Lo único que te apetece es irte al sofá, tumbarte con una buena manta, poner cualquier canal en la televisión y mirarla sin verla.
Para ese día tenias planes;
– Organizar la ropa de verano.
– Salir a mediodía a tomar algo con un buen amig@ que hace mucho que no ves.
– Limpiar el coche
– Ir a comprar el nuevo álbum de uno de tus grupos favoritos.
– Ir al supermercado a hacer la compra.

Te metes un par de pastillas analgésicas para que te ayuden un poco y poder hacer algo de lo que habías planeado.
Lo que más te sigue apeteciendo y lo que te pide el cuerpo es meterte en el sofá, pero es tu día libre y lo has estado esperando con muchas ganas, no quieres perderlo en el sofá.
Puuuf, pero estas mal, casi no puedes.
Al final decides intentar olvidarte del malestar y hacer algo de lo planeado.
Qué harías? Sólo las obligaciones? Sólo las devociones? Una de cada?
Pasas de organizar la ropa y te tiras a la calle a ver a tu amig@.
Para eso no estás mal? Aaaaaaa, para la ropa si, pero para eso no!? Estás mal para lo que te interesa?! Eres un caradura?

Pues imagina que te despiertas así prácticamente cada día, y cada día debes lidiar con decidir que partes de tus planes llevarás a cabo.
Por ti, por tu familia, por la sociedad, etc…muchísimos días sólo harás la parte de las obligaciones.

Con ese malestar diario, quién aguanta haciendo cosas que no le gustan o no son sus favoritas durante mucho tiempo?
Yo creo que nadie.

Que fácil es juzgar sin saber y hablar por hablar.

Consenso: Tratamiento de la fibromialgia 2006. Un tema en permanente investigación

Consenso: Tratamiento de la fibromialgia 2006

Extraído de http://www.ser.es/wiki/index.php?title=Consenso:_Tratamiento_de_la_fibromialgia_2006&oldid=3368

Revisión de fecha 11:43 10 dic 2012;

DOCUMENTO DE CONSENSO DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE REUMATOLOGÍA SOBRE LA FIBROMIALGIA

 

Tabla de contenidos

Introducción

En los últimos años, la fibromialgia (FM) ha ido adquiriendo cada vez mayor importancia hasta convertirse en la actualidad en un problema de salud pública de primer orden. Varias razones pueden explicar esta situación:

  • La alta prevalencia de la FM en la población general adulta.
  • El insuficiente conocimiento de las causas y los mecanismos que la producen.
  • La ausencia de tratamiento curativo.
  • La insatisfacción de los pacientes y los profesionales en el abordaje actual del síndrome.

Los reumatólogos, como médicos que tratamos las afecciones médicas del aparato locomotor, con mucha frecuencia atendemos a los pacientes con FM por el dolor osteomuscular generalizado que presentan. Por ello, la Sociedad Española de Reumatología (SER), mediante este documento de consenso, pretende describir el conocimiento actual sobre el origen de esta enfermedad y sus mecanismos patogénicos; establecer las principales directrices sobre la forma de llegar al diagnóstico de esta entidad y explicar las diversas modalidades terapéuticas que se han descrito, basándose en la mejor evidencia científica disponible.

Los debates científicos que se plantean sobre la FM no deben ser un obstáculo para la correcta asistencia sanitaria de los pacientes.

Definición

La FM es una enfermedad de etiología desconocida que se caracteriza por dolor crónico generalizado que el paciente localiza en el aparato locomotor. Además del dolor, otros síntomas, como fatiga intensa, alteraciones del sueño, parestesias en extremidades, depresión, ansiedad, rigidez articular, cefaleas y sensación de tumefacción en manos, se encuentran entre las manifestaciones clínicas más comunes.

Los pacientes con FM presentan con frecuencia una hipersensibilidad al dolor que se manifiesta por la aparición de una sensación dolorosa a la presión en múltiples sitios del aparato locomotor, que no se observa en los sujetos sanos.

Desde 1992, la Organización Mundial de la Salud considera la FM como un diagnóstico diferenciado y la clasifica entre los reumatismos de partes blandas; la FM es la causa más común de dolor osteomuscular generalizado1.

No obstante, el conocimiento científico reciente indica que la FM rebasa las fronteras de los reumatismos de partes blandas y requiere un abordaje multidisciplinario más amplio.

Epidemiología

La FM, definida por los criterios de clasificación del ACR2, es frecuente en España, con una prevalencia del 2,4% de la población general mayor de 20 años, según el estudio EPISER3,4.

Por sexos, la prevalencia entre los varones se estima en un 0,2%, frente a un 4,2% en las mujeres, lo que supone una relación mujer:varón de 21:1. Cuando afecta a la población infantil y juvenil, la mayor prevalencia en el sexo femenino no es tan acusada5.

En cuanto a la distribución en grupos de edad, la FM aparece en todos los grupos etarios, con una prevalencia máxima entre los 40 y los 49 años (4,9%), mientras que es relativamente infrecuente en personas que superan los 80 años de edad.

 

Etiología y mecanismos patogénicos

En la actualidad no se conoce la etiología ni los mecanismos patogénicos precisos que actúan en la FM. No obstante, ya hay una serie de datos basados en estudios bien diseñados que están comenzando a dar la primera información sobre los posibles mecanismos que operan en la FM.

Entre los familiares de pacientes con FM se ha podido comprobar que existe una agregación familiar, pues el riesgo de padecer la enfermedad entre los familiares de pacientes con FM es 8,5 veces mayor que en otras poblaciones8. En el seno de estas familias, tanto los factores psicológicos como el estado de salud son similares en los sujetos con y sin FM, lo que indica que puede haber una base genética que contribuya a la aparición de la enfermedad9.

 

Algunos grupos de pacientes tienen una serie de factores comunes que podrían actuar como predisponentes a la FM. Tal es el caso de los antecedentes de situaciones traumáticas en la infancia (violencia física o psicológica, abuso sexual, etc.)12,13, los trastornos del estado de ánimo14,15 o el trastorno de ansiedad16,17, estos últimos con una base genética claramente demostrada.

En muchos pacientes, el cuadro clínico de la FM aparece de forma brusca después de algunos acontecimientos: accidentes de tráfico, infecciones, cirugías mayores y, en general, las situaciones de estrés postraumático, de índole tanto física como psicológica. Se considera que estos factores desencadenan el cuadro clínico en personas predispuestas18.

Algunos estudios muestran que el estrés laboral puede contribuir a la aparición de la FM19. Por otra parte, algunos pacientes con FM informan de que tanto los estresores físicos como psicológicos agravan sus síntomas20.

 

 

 

 

Los datos más recientes indican que en los pacientes con FM existe una alteración de los mecanismos de procesamiento del dolor, probablemente por un desequilibrio en los neuromoduladores del sistema nervioso central18.

 

 

 

Características clínicas

El dolor y la fatiga son los síntomas que centran la vida del paciente con FM20,29. El dolor se extiende progresivamente a amplias zonas corporales alrededor del raquis y la parte proximal de las extremidades, zona cervical, occipital, trapecios, hombros, parte proximal de los brazos, zona lumbar, trocánteres y muslos, aunque frecuentemente también se sitúa en la parte anterior de las rodillas, los antebrazos, los carpos, las manos (palma y dedos), los tobillos y los pies (tarso, planta y dedos).

El paciente define el dolor como continuo, especialmente en las áreas raquídeas y proximales, con oscilaciones en el tiempo, que empeora por la mañana, con una mejoría parcial durante el día y un nuevo empeoramiento por la tarde o por la noche.

Los factores más frecuentes que empeoran el dolor son las posiciones mantenidas, las cargas físicas, la activación emocional y los cambios climáticos.

La intensidad del dolor es una de las características que más llama la atención. El paciente explica con frecuencia que el dolor es intenso o insoportable y utiliza descriptores tanto sensoriales (tirantez, agarrotamiento) como afectivos (deprimente, agotador), con un característico patrón de dolor crónico30.

 

La fatiga se halla presente en más del 70% de los pacientes32. Se puede producir en forma de crisis de agotamiento de 1 o 2 días de duración o, más frecuentemente, de una forma continuada, y puede mejorar algo con el reposo. Algunos pacientes presentan una fatiga profunda que no mejora en ningún momento, predomina sobre el dolor y cumple con los criterios diagnósticos de un síndrome de fatiga crónica33.

La alteración del sueño es el tercer síntoma más frecuente y se correlaciona con la intensidad del síndrome. Puede preceder al inicio del dolor, y el patrón más común es que se afecta la conciliación y el mantenimiento del sueño, con despertares frecuentes y un sueño no reparador34. Con frecuencia, se combinan otros síntomas, que se podrían clasificar en:

  • Síntomas sensoriales35: parestesias frecuentes en manos o piernas, hipersensibilidad sensorial (auditiva, etc.).
  • Síntomas motores: rigidez generalizada o localizada al levantarse36, contracturas en diversos grupos musculares37, temblor de acción.
  • Síntomas vegetativos: sensación de tumefacción en manos y otras áreas corporales36, mareo o inestabilidad, hipersudoración, distermias, sequedad de mucosas, palpitaciones, etc.38.
  • Síntomas cognitivos: alteración en la atención39, déficit de memoria reciente, alteración en la expresión verbal40.
  • Síntomas afectivos: ansiedad, alteración del estado de ánimo.

La exploración física puede mostrar alteraciones posicionales, hipertonía muscular, contractura palpable en ciertos grupos musculares (trapecios, elevador, escápulas, serratos, romboides, etc.), estiramiento doloroso de las regiones afectadas, dolor contralateral a los movimientos raquídeos, presencia de alodinia estática y dinámica en trapecios y otras zonas, presencia de puntos gatillo en relación con una banda de tensión muscular y numerosos puntos de dolor (puntos dolorosos) en diversas áreas corporales, lo que identifica un umbral doloroso patológico de forma extensa. La reproducibilidad de la exploración de los puntos dolorosos es alta si se realiza de forma correcta41.

Comorbilidad médica y psicopatías

Aunque algunos estudios han mostrado previamente que los pacientes con FM presentan una mayor comorbilidad no reumatológica, como hipertensión arterial, hipercolesterolemia, alergias, etc.3,42, según una reciente revisión sistemática de la SER43, no existe evidencia de que la FM se asocie con un aumento de comorbilidad por enfermedades cardiovasculares o infecciones. Sin embargo, parece que los pacientes con FM pueden tener un riesgo aumentado de muerte accidental y por cancer, al igual que los enfermos de dolor crónico43.

Es frecuente encontrar asociados con la FM varios complejos sindrómicos, como el síndrome de fatiga crónica, el síndrome del intestino irritable, la disfunción temporomandibular, la urgencia miccional, la cefalea crónica (migraña, cefalea de tensión o mixta), y se puede diagnosticar varios de estos procesos en un mismo paciente44.

Los síntomas psicopatológicos constituyen un elemento sustancial tanto en el origen como en su curso, aunque no se ha identificado con claridad el nexo entre las variables psicológicas y la génesis de la FM. Se ha intentado establecer un tipo de personalidad característica, pero los estudios no han sido concluyentes. Desde un punto de vista psicológico, no se debe considerar las alteraciones que presentan los enfermos con FM como un diagnóstico homogéneo.

Entre los principales trastornos psicopatológicos cabe destacar: la depresión14,15, el trastorno de pánico45, el trastorno por estrés postraumático46 y el trastorno de personalidad límite47.

Diagnóstico

El diagnóstico es exclusivamente clínico y está basado en la presencia de dolor osteomuscular crónico y generalizado junto con los otros síntomas clínicos descritos previamente.

Según los criterios de clasificación de la ACR establecidos en 19902, la FM se define por una historia de dolor generalizado de más de 3 meses de duración, de forma continua, en ambos lados del cuerpo, por encima y por debajo de la cintura, y dolor en el esqueleto axial, raquis cervical o tórax anterior. Además, debe producirse dolor a la palpación de al menos 11 de los 18 puntos simétricos siguientes: occipital, cervical bajo, trapecio, supraespinoso, segundo espacio intercostal en la unión costocondral, epicóndilo, glúteo, trocánter mayor y rodilla (fig. 1).

 348

Los criterios de la ACR han sido útiles en cuanto a que han permitido definir mejor la FM y detectar a los pacientes. En la actualidad se está revisándolos, ya que, además del dolor osteomuscular crónico y generalizado, se debe valorar todos los otros síntomas que acompañan a la enfermedad (manifestaciones neurológicas, neurocognitivas, psicológicas, del sistema neurovegetativo, endocrinas, etc.) y nos ayudan a identificar al enfermo con FM. Por otra parte, el conocimiento del resto de las manifestaciones clínicas presentes en cada uno de los pacientes permite confeccionar un programa individual de tratamiento.

En relación con los análisis de laboratorio y demás exploraciones complementarias, hay que decir que no existe en la actualidad ninguna prueba específica para el diagnóstico de la FM y, por tanto, las exploraciones complementarias de estos pacientes están destinadas a descartar la posible existencia de otros cuadros clínicos con síntomas similares o estudiar la aparición de situaciones comórbidas que influyan en los síntomas.

Evolución

La FM es una afección crónica en la que el dolor persiste, generalmente sin cambios, durante muchos años. No obstante, la evolución del cuadro clínico depende en gran medida del grado de afección del paciente, ya que se ha podido comprobar que los pacientes con manifestaciones clínicas más severas, atendidos en servicios hospitalarios o en clínicas especializadas de dolor, tienen un pronóstico menos favorable48,49, mientras parece que los casos de FM más leves seguidos en atención primaria evolucionan mejor50,51.

Un mejor nivel educacional, la profesión remunerada y la ausencia de trastornos psiquiátricos son variables predictoras de un mejor pronóstico de la FM52.

Impacto de la fibromialgia

La FM produce con frecuencia una serie de consecuencias en la vida de los pacientes, las personas de su entorno y el medio en el que viven que se ha estudiado con detalle.

Calidad de vida

La FM es una de las enfermedades reumáticas que tienen más impacto en la calidad de vida53,54. Los pacientes refieren una gran repercusión en sus vidas en lo que se refiere a capacidad física, actividad intelectual, estado emocional, relaciones personales, carrera profesional y salud mental, de manera que requiere del paciente el desarrollo de múltiples estrategias de afrontamiento54.

Un factor beneficioso parece ser el trabajo externo remunerado. Las mujeres empleadas fuera del hogar refieren de forma significativa menor grado de dolor, fatiga o discapacidad funcional, mientras que las exigencias del trabajo del hogar ejercen una influencia negativa en la calidad de vida y el estado de salud de los enfermos55.

En varios estudios se ha observado que la calidad de vida es significativamente peor que la de los pacientes ostomizados y con otras enfermedades crónicas como la diabetes mellitus insulinodependiente, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, la artritis reumatoide y la artrosis56,57.

Impacto familiar

La FM perjudica la vida familiar, incluida la vida en pareja58. Los padres, los hermanos y los cónyuges de los enfermos tienen peor calidad de vida que los parientes de los enfermos sin FM, especialmente en los aspectos funcionales del trabajo y el hogar, la independencia y la salud59. El impacto familiar se debe valorar por:

  • El grado de ruptura familiar que produce desde el punto de vista psicoafectivo.
  • Las cargas familiares secundarias a la aparición de la FM, como la redistribución de tareas y los roles en la familia y sociales.
  • Las pérdidas económicas en relación con la inactividad laboral del paciente, así como los gastos relacionados con la enfermedad.

A estos aspectos cabe añadir el efecto negativo que la estigmatización social pueda tener sobre el paciente.

Discapacidad laboral

Los factores que contribuyen a la importante repercusión sociolaboral de estos procesos incluyen: su alta prevalencia, la percepción de dolor y malestar generalizado y la pérdida de función corporal6.

Es preciso reconocer que la evaluación de la discapacidad en los enfermos con FM es generalmente un proceso plagado de controversias, por razones tales como la incredulidad diagnóstica de algunos de los agentes evaluadores, la concurrencia de anomalías psicológicas, la dificultad en la objetivación de la incapacidad, las deficiencias en los instrumentos de evaluación y la escasa eficacia del tratamiento60,61.

 

En Estados Unidos, entre el 6,3 y el 25,3% de los pacientes con FM reciben pensiones de discapacidad, frente al 2,2% de la población general y el 28,9% de los pacientes con artritis reumatoide

Evaluación

Para la evaluación inicial de un paciente con FM recomendamos seguir el esquema de la tabla 1.

TABLA 1. Estudio inicial del paciente con fibromialgia

  1. Anamnesis de los síntomas del enfermo, la interferencia con su vida personal, familiar y laboral, y las exigencias sociolaborales.
  2. Evaluación de los factores psicológicos y psiquiátricos.
  3. Identificar los factores agravantes y la comorbilidad asociada.
  4. Examen físico: general, del aparato locomotor, neurológico, cardíaco, respiratorio, autonómico y endocrino.
  5. Laboratorio: no hay ningún test específico para la fibromialgia. Sin embargo, es importante estudiar la existencia de otros cuadros clínicos que pueden producir síntomas similares o complicar su evolución, y se recomienda: hemograma, velocidad de sedimentación globular, creatincinasa, proteína C reactiva, tirotropina y proteinograma. El médico explorador debe considerar detenidamente otros exámenes según su posible rendimiento. En caso de alteraciones en las pruebas recomendadas, se sugiere hacer un seguimiento de los enfermos a fin de asegurarse de los síntomas y poder valorar la existencia de otra entidad clínica.
  6. Pruebas de imagen: no hay ninguna prueba específica que ayude al diagnóstico. Con el fin de descartar enfermedades concomitantes, se sugiere valorar radiografías de manos, sacroilíacas y de raquis cervical y lumbar.

A la hora de evaluar el impacto de la FM en el paciente, se deben tener en cuenta todos los aspectos de la enfermedad. Aunque no hay consenso sobre qué medidas se deben incluir, la mayoría de los estudios incluyen una o varias escalas de dolor, uno o varios cuestionarios de medida de la salud y la cuantificación de la hiperalgesia.

En determinadas situaciones también interesa evaluar de forma independiente la capacidad funcional y las alteraciones psicológicas, y en otras ocasiones, realizar una valoración objetiva de determinadas funciones físicas, como se expone en la tabla 2.

TABLA 2. Instrumentos de evaluación disponibles más usados para la valoración de diversos aspectos del paciente con fibromialgia (disponible en: http://www.ser.es)

Aspectos psicológicos

Una valoración psicológica debería formar parte habitual de la evaluación de los pacientes con FM, con el objeto de plantear la estrategia terapéutica más adecuada. Se puede evaluar distintos aspectos psicológicos del paciente.

 

Valoración objetiva de funciones físicas

Para evaluar los efectos de los tratamientos basados enel ejercicio físico, se utilizan sobre todo las siguientes:

  • Pruebas para determinar la capacidad aeróbica de los pacientes, generalmente mediante tests espiroergométricos en los que el paciente pedalea en una bicicleta estática mientras se analiza los gases expulsados por la respiración y la frecuencia cardíaca, y se cuantifica el trabajo realizado. Hay varios protocolos disponibles.
  • El test de 6 min de marcha consiste en hacer andar al paciente durante 6 min a un ritmo rápido pero cómodo y medir el espacio recorrido. Se puede encontrar una descripción más detallada de este test en un reciente trabajo que evalúa los efectos del ejercicio físico aeróbico en la FM98.
  • La medición de la fuerza de determinados grupos musculares y el grado de movilidad de la columna o las articulaciones periféricas también pueden ser de interés en algunos estudios.

En la actualidad no existe ningún cuestionario, prueba analítica o exploración complementaria que permita hacer una clasificación de los pacientes con FM según el grado de afección. Recientemente, la SER ha realizado una revisión sistemática99 que trata de averiguar si existe algún instrumento capaz de discriminar a los pacientes con FM respecto al pronóstico o la respuesta clínica. Según esa revisión sistemática, el único instrumento validado suficientemente en estos pacientes es el FIQ, que ayuda en la valoración clínica y se recomienda para los ensayos clínicos. El SF-36 evidenció que todas las subescalas son relevantes en pacientes con FM y es útil para valorar a este tipo de pacientes.

Tratamientos en la fibromialgia

Tras los pasos iniciales del diagnóstico y la evaluación individual de cada paciente, se debe planificar el tratamiento con base en la mejor evidencia disponible sobre las distintas modalidades terapéuticas. El conocimiento que el paciente adquiera sobre su enfermedad, el tratamiento farmacológico, la realización diaria de ejercicio físico moderado y el tratamiento psicológico son los principios básicos del tratamiento en estos pacientes.

Fármacos

La utilización de fármacos está dirigida a la mejoría de aspectos parciales de la FM, y no a curarla.

En la actualidad no existe ningún medicamento para el tratamiento de la FM aprobado por la Agencia Europea del Medicamento o la Food and Drug Administration estadounidense.

Basándonos en la revisión sistemática realizada por los revisores de la SER100, pasamos revista a los fármacos más utilizados y al grado de evidencia disponible sobre su uso.

Analgésicos y antiinflamatorios: no existe ninguna evidencia de la eficacia de los antiinflamatorios en el tratamiento de la FM101. Existe una evidencia débil sobre la eficacia del opioide tramadol para el control del dolor en la FM. No existe ninguna evidencia de la eficacia de los opioides mayores.

 

La SER recomienda utilizar los fármacos y en las dosis expuestos en la tabla 3 como fármacos de elección para tratar las principales manifestaciones de los pacientes con FM.

TABLA 3. Fármacos recomendados para el tratamiento inicial de los pacientes con fibromialgia.

Dosis Horario
Analgésicos
Paracetamol 1 g 6-8 h
Tramadol 50 mg 8 h
Paracetamol+tramadol 350 mg/12,5 mg 6-8 h
Inductores del sueño/relajantes
Amitriptilina 25-50 mg Noche
Ciclobenzaprina 10-30 mg Noche (tratamientos cortos)
Zolpidem 10 mg Noche (tratamientos cortos)
Zopiclona 7,5 mg Noche (tratamientos cortos)
Antidepresivos
Fluoxetina 20-40 mg Mañana
Ansiolíticos
Alprazolam 1 mg 12-24 h
Otras benzodiacepinas Variable Variable

Es importante racionalizar al máximo el uso de fármacos, en especial si presentan efectos centrales, ya que a los síntomas —como la fatiga, la inestabilidad, los mareos, la dificultad de concentración y los trastornos de memoria— pueden exacerbarse con estos fármacos. Es común que se atienda a pacientes polimedicados sin que el propio paciente ni el profesional que lo trata puedan discernir su utilidad y sí la extrema dificultad que entraña eliminarlos.

Es conveniente tener en cuenta la posible aparición de un síndrome serotoninérgico en pacientes tratados con inhibidores de la recaptación de serotonina que además reciben fármacos inhibidores de la monoaminoxidasa26. Consiste en la aparición de un cuadro de letargia, falta de descanso, confusión, sofocos, sudoración, temblor y sacudidas mioclónicas. Cuando progresa el cuadro aparecen hipertermia, mioclonías e hipertonicidad que pueden conducir a un desenlace fatal.

Ejercicio físico

El ejercicio aeróbico, en cualquiera de sus modalidades (natación, bicicleta, ejercicios en el suelo, danza, etc.), ha mostrado en ensayos clínicos un efecto beneficioso por sí mismo. En la revisión sistemática de la Cochrane107, los autores llegan a la conclusión de que existe una evidencia moderada-fuerte de que la terapia por medio de ejercicio físico mejora la capacidad aeróbica y la presión dolorosa en los puntos de los pacientes con FM.

La revisión sistemática posterior de los revisores de la SER108 con el análisis de las últimas publicaciones permite afirmar que el ejercicio físico aeróbico produce mejorías en: el síntoma dolor, la salud mental en términos generales, el grado de ansiedad y el impacto global de la FM en la vida del paciente.

Existe una evidencia limitada en cuanto a la mejoría de otros síntomas de la enfermedad, como la fatiga, la función física y los síntomas de depresión, y en la eficacia conseguida por los pacientes en los programas de ejercicio aeróbico. No existen evidencias consistentes sobre la superioridad de un tipo de ejercicio aeróbico sobre otro como, por ejemplo, el realizado en piscina frente a los realizados en un gimnasio, o los ejercicios aeróbicos frente a los ejercicios de fortalecimiento y flexibilización. Es importante destacar que no se ha encontrado evidencia de que el ejercicio físico empeore las manifestaciones clínicas de la enfermedad107,108.

Tratamiento psicológico

Su objetivo es controlar los aspectos emocionales de la ansiedad y la depresión, cognitivos, conductuales y sociales que agravan el cuadro clínico de los pacientes con FM.

El tratamiento cognitivoconductual es la intervención psicológica que ha demostrado más eficacia para el tratamiento de la ansiedad y la depresión109, el dolor crónico110, el dolor inflamatorio111 y la FM112. Este tratamiento combina técnicas de condicionamiento clásico y operante (extinción, refuerzo positivo, moldeado, etc.), aprendizaje observacional, estrategias de solución de problemas y habilidades de afrontamiento (relajación y técnicas de autocontrol emocional). Incluye una fase educacional que informa al paciente sobre la naturaleza del trastorno y el modo en que lo afronta, una fase de adquisición de habilidades (aumento de actividades, relajación, solución de problemas, higiene del sueño, etc.) y una fase de puesta en práctica en que el paciente comprueba y optimiza los recursos para controlar los síntomas de la FM. El número de sesiones de tratamiento puede variar de 6 a 24 y se puede aplicar de forma adecuada en grupo, por lo que mejora su eficiencia110.

El tratamiento cognitivoconductual produce modestas mejorías en los síntomas principales de la FM: dolor, fatiga, actividad física y estado de ánimo113. Estas mejorías, en parte, están relacionadas con la práctica de ejercicio físico114 y producen también una mejoría en la percepción de los pacientes de su propia eficacia76, aunque con un grado de evidencia limitada108.

Las técnicas de biofeedback y de relajación también se han mostrado eficaces en mejorar la eficacia propia de los pacientes, aunque la evidencia es más limitada en otros síntomas de la FM115,116.

Existe un fuerte grado de evidencia de que la combinación de tratamiento psicológico y ejercicio físico reduce el impacto global de la FM en la vida de los pacientes108.

Tratamiento multidisciplinario

Algunos estudios muestran la eficacia del tratamiento multidisciplinario en pacientes con FM117. Sin embargo, en una revisión sistemática118 no se ha podido encontrar una buena evidencia sobre la eficacia de dicha estrategia, aunque los propios autores reconocen no haber hallado ningún ensayo clínico de alta calidad, lo que merma considerablemente el grado de evidencia disponible.

No obstante, parece lógico pensar que la combinación de varias de las modalidades terapéuticas disponibles para el tratamiento de estos pacientes debe de ser superior al uso de cualquiera de ellas en solitario. En este sentido, proponemos como tratamiento básico en los pacientes con FM una combinación de ejercicios físicos, terapia cognitivoconductual y tratamiento farmacológico a base de analgésicos, amitriptilina en dosis bajas y relajantes musculares.

Medicinas complementarias

Se entiende como tales el conjunto de prácticas sanitarias que forman parte de la propia tradición o han sido asimiladas sin integrarlas al sistema sanitario. La revisión sistemática de la SER108 aporta los siguientes datos sobre las modalidades de medicina complementaria más utilizadas:

Algunos estudios sobre acupuntura119, homeopatía120 y masajes121 han demostrado ciertos beneficios para los pacientes, pero tienen debilidades metodológicas significativas, por lo que no se puede obtener conclusiones sobre la eficacia de estas modalidades terapéuticas en los pacientes con FM.

En cuanto a la quiropraxia y la utilización de campos electromagnéticos, no existen evidencias para recomendarlas en el tratamiento de la FM108. No existen publicaciones sobre la eficacia de la ozonoterapia en la FM ni en el dolor crónico108.

Debido a que la FM se manifiesta fundamentalmente como dolor generalizado en el aparato locomotor, con mucha frecuencia corresponde al reumatólogo distinguir los síntomas de la FM de los de otras enfermedades reumáticas e indicar cuál es el planteamiento adecuado en cada uno de los pacientes. Por todo ello, creemos que la intervención del reumatólogo en el manejo y en el seguimiento de los pacientes con FM debe adecuarse a los criterios establecidos en la tabla 4.

TABLA 4. Recomendaciones para la derivación de enfermos con fibromialgia a la consulta especializada de reumatología.

  1. Duda diagnóstica del MAP u otros especialistas.
  2. Alteraciones analíticas indicativas de enfermedad inflamatoria articular.
  3. Falta de control por el MAP después de un tratamiento básico recomendado, con progresión de los síntomas.
  4. Coordinación del tratamiento multidisciplinario.

MAP: médico de atención primaria.

En una revisión sistemática recientemente realizada por la SER122 se planteó si el pronóstico de la FM es mejor o peor si un reumatólogo realiza el seguimiento. No existen estudios definitivos que puedan responder a la pregunta de si el pronóstico de la FM a corto y largo plazo depende del médico consultor y, en concreto, si éste es un reumatólogo. No obstante, los resultados de estudios prospectivos muestran la necesidad de que alguien con entrenamiento para el diagnóstico de enfermedades reumáticas crónicas confirme el diagnóstico, dado que la precisión diagnóstica del MAP es muy baja123.

Bibliografía

ver más en  http://www.ser.es/wiki/index.php?title=Consenso:_Tratamiento_de_la_fibromialgia_2006&oldid=3368

 

Los años negros

Los años negros

Documento disponible en: http://www.ser.es/consensos/Consensos_SER.php

VIVIENDO EN CLAVE DE FM ( Sindrome Fibromialgia). Adriana Goñi.

Imagen
26 de abril de 2013 
Anoche pensé que no quería seguir viviendo…para qué, porqué.

En dos inviernos me he transformado en un cuerpo que no me permite relacionarme con los demás. Mis hijos adultos,con complicadas vidas propias no son presencia en mi vida; mis jóvenes nietos se han invisibilizado, los pequeños, que no perciben los cambios en mi cuerpo, en mi relacionarme con ellos no pueden estarsi no los traen sus padres…
En mi trabajo, y con razón, están aburridos con mis ausencias y fallos; mi participación social, política, académica se reduce al teclado de mi notebook y teléfono, mis amores, mis amigos son cada vez menos…
Si no puedo ser familia, si no puedo producir, participar, pensar,compartir…no estoy viva.
Hoy, esta mañana de invierno ,desde el silencio, desde las ondas de la radio,la pantalla de la TV que traen todo lo que hacen aquellos que mueven la Historia, de los que hasta hace tan poco yo era parte, recibo estímulos,señales que me trae Internet y me señalan que otras personas como yo,habitantes de la fibromialgia, atrapados en el dolor y la impotencia y el ya seres sociales, que sin embargo luchan por seguir vigentes.
Continúo evaluando si esta forma de vida limitada a los muy pequeños goces que trae un día soleado, mi gato tibio y compañero , las plantas mustias después de la helada que sé renacerán en primavera, las maravillas del pensar compartido aunque solitario que encuentro en las redes sociales y en los canales del cable que entregan las mil maravillas que existen más allá de mi imposibilidad de ser parte de la sociedad…son suficientes para continuar este ciclo que comenzó hace tanto.
18 de julio de 2011

VIVIENDO EN CLAVE DE FM ( Sindrome Fibromialgia). Adriana Goñi.

Imagen
26 de abril de 2013 
Anoche pensé que no quería seguir viviendo…para qué, porqué.

En dos inviernos me he transformado en un cuerpo que no me permite relacionarme con los demás. Mis hijos adultos,con complicadas vidas propias no son presencia en mi vida; mis jóvenes nietos se han invisibilizado, los pequeños, que no perciben los cambios en mi cuerpo, en mi relacionarme con ellos no pueden estarsi no los traen sus padres…
En mi trabajo, y con razón, están aburridos con mis ausencias y fallos; mi participación social, política, académica se reduce al teclado de mi notebook y teléfono, mis amores, mis amigos son cada vez menos…
Si no puedo ser familia, si no puedo producir, participar, pensar,compartir…no estoy viva.
Hoy, esta mañana de invierno ,desde el silencio, desde las ondas de la radio,la pantalla de la TV que traen todo lo que hacen aquellos que mueven la Historia, de los que hasta hace tan poco yo era parte, recibo estímulos,señales que me trae Internet y me señalan que otras personas como yo,habitantes de la fibromialgia, atrapados en el dolor y la impotencia y el ya seres sociales, que sin embargo luchan por seguir vigentes.
Continúo evaluando si esta forma de vida limitada a los muy pequeños goces que trae un día soleado, mi gato tibio y compañero , las plantas mustias después de la helada que sé renacerán en primavera, las maravillas del pensar compartido aunque solitario que encuentro en las redes sociales y en los canales del cable que entregan las mil maravillas que existen más allá de mi imposibilidad de ser parte de la sociedad…son suficientes para continuar este ciclo que comenzó hace tanto.
18 de julio de 2011