El Pelao van Yurick y la Barbara Uribe

Nosotros, los jóvenes de los 70. Resistentes y Resilientes

Nosotros, los jóvenes de los 70

La Barbara Uribe y el Edwin Van Yurick- el Pelao, hermano del Cristian – el Flaco, y la Eugenia – la Flaca , Enrique y yo eramos un grupo desigual. 

Los 119 en frontis U Chile 30 Años

Los 119 en frontis U Chile 30 Años

Ellos eran los más jóvenes y nosotros los ancianos de 29 años. La Barbara y el Edwin esperaban su primer hijo; El Flaco y la Flaca tenían a la Panchi, de algo así como un año y medio; entre Enrique y yo juntabamos ocho hijos, (los tuyo y los míos,) los más grandes de 10 años y los menores, la Carolita  de cinco y el Harolito, de casi tres.

Pedro Pablo,Cristian V.,Cristian John;Monita,Jessica John;Carola,Harold, Juan José y yo. Octubre 1973

Pedro Pablo,Cristian V.,Cristian John;Monita,Jessica John;Carola,Harold, Juan José y yo. Octubre 1973

Estudiabamos en la Chile, en Antropología nosotros dos y Cristian. No recuerdo qué o donde estudiaban los cabros más jóvenes, pero si busco en Intenet, en las páginas donde aparecen los presos políticos torturados y las mujeres desaparecidas embarazadas lo encontraré.

El Pelao van Yurick y la Barbara Uribe

Eramos estudiantes, trabajadores y padres-madres .

Enrique entró a la Universidad mediante el programa PST,promoción superior para los trabajadores, o algo así, que permitió, durante la Unidad Popular, acceder a estudios superiores a quienes trabajaban.Cristian Van Yurick (creo venía de la U de Concepción…tengo que preguntarle, porque él sobrevivió al horror y hoy vive en Suecia con cinco maravillosos hijos y la Panchita que creo vive en Londres…).La Flaca estudiaba Historia, en el Pedagógico, como nosotros.

Tantas veces nos reunimos en casa de los padres de Cristian y Edwin, en largas tardes de conversas y onces que doña Ruth, diligente y orgullosa de sus pollos preparaba conhtenta. Don Pancho, padre anciano, nos miraba sonriente…

Se me estruja el corazón al recordar a la señora Ruth en los tiempos en que buscaba a su hijo menor y a Barbara, su nuera, con Cristian preso y ferozmente torturado. Allí la agarró el cáncer, la maldición de nosotros, que transformamos el dolor y la pérdida en muerte lenta.La voz de la Ruth en Detención de Edwin Van Yurick Altamirano y su esposa Bárbara Uribe Tamblay.

La Voz de la Ruth

Testimonio de su madre Ruth Altamirano Herarnets.

Detención de Edwin: ‘El 10 de julio de 1974, es visto por última vez por su hermano Cristian, a las 12:30 horas, desde un microbús en el sector Irarrázaval con Pedro de Valdivia. El 12 de julio, a la 1:00 de la madrugada, llegaron hasta nuestro domicilio ubicado en Cirujano Videla 1504 en Ñuñoa, cinco o seis personas vestidas de civil que se negaron a identificarse y que se movilizaban en una camioneta. Nos manifestaron que ellos habían detenido a mi hijo Cristian, a Edwin y a mi hija (nuera, Bárbara) y que no podían informar el lugar donde se encontraban. El 16 de julio esas mismas personas llevaron a mi hijo Cristian a mi casa, para que visitara a su hijita de pocos meses de edad. Le pregunté quiénes eran las personas que lo acompañaban, me contestó que ‘Osvaldo Romo es el único que identifico del grupo’. Este individuo me dijo que él había detenido a Edwin y a Bárbara, y que podíamos ir a visitarlo al presidio de ‘Tres Álamos’. Fuimos al lugar indicado, con resultados negativos. El comandante del campo nos indicó que no estaban. Con posterioridad fuimos nuevamente visitados por estas personas, acompañados de mi hijo Cristian. En esa ocasión le manifestamos a Romo por qué nos había hecho ir a ‘Tres Álamos’, en circunstancias que no estaban allá nuestros seres queridos. Nos expresó que ‘debíamos ir primero al Secretariado cuando las personas se encontraban efectivamente con visitas en ese recinto’.

Detención de Bárbara: El 10 de julio de 1974, a las 20:00 horas, llegó hasta nuestro domicilio un individuo que dijo llamarse ‘Tintín’, quien tocó el timbre de la casa y preguntó por Bárbara diciendo que traía un mensaje de mi hijo para ella. Se le invitó a pasar al interior de la casa, pero no aceptó aduciendo que ‘estoy apurado y se trata de una cosa muy corta’.

‘Tintín’ era acompañado por otras personas de civil que esperaban en una camioneta. Tres o cuatro de ellos se ubicaron frente a la casa.

Mi nuera Bárbara, interesada por saber de su esposo, salió al antejardín y desde allí fue obligada a introducirse en la camioneta, donde se introdujeron también todos estos individuos ya señalados.

El 12 de julio, dos días después de la desaparición de Bárbara, a las 3:00 de la madrugada, llegaron hasta la ‘Phototeca’ ubicada en Mac Iver al llegar a Santo Domingo, Santiago, donde mi nuera cumplía funciones de secretaria, un grupo de diez a quince personas de civil, que portaban armas de fuego, irrumpieron en el inmueble procediendo a allanarlo. Entre estas, personas desconocidas, que no se identificaron, se encontraba Bárbara a la cual increpaban e insultaban continuamente. Ella fue reconocida por el mayordomo de la oficina que pernoctaba en el lugar.

En los primeros días de la detención, mi hijo estuvo con su hermano Edwin en la casa de interrogatorio ubicada en calle Londres Nº 38. Posteriormente, Cristian fue trasladado al campamento de detenidos de Ritoque, ubicado en la provincia de Valparaíso, donde podemos visitarlo regularmente. No tenemos mayores antecedentes y noticias de Edwin.

Por nuestra ascendencia inglesa recurrimos a la embajada de Gran Bretaña, a objeto de que interpusiera sus oficios ante el gobierno de Chile. Copio a continuación el texto del oficio 13947, de fecha 18 de agosto de 1974, del Ministerio de Relaciones Exteriores en que da respuesta a su requerimiento: ‘El Ministerio de Relaciones Exteriores saluda muy atte. a la Embajada de Su Majestad Británica y tiene el honor de referirse a nota Nº 18/2 del mes en curso relativa a los señores Cristian Van Yurick, Edwin Van Yurick y su esposa Bárbara Uribe, mediante la cual expresó el deseo de sus parientes y de la Embajada, de tener conocimiento del paradero y su estado de salud.

Al respecto este Ministerio puede informar que consultadas las Autoridades Chilenas competentes, han manifestado que las personas antes mencionadas se encuentran con arresto preventivo para su debida investigación, y su estado de salud, es perfectamente normal.

Respecto a su paradero, no ha sido dado a conocer aún.

El Ministerio de Relaciones Exteriores aprovecha la oportunidad de reiterar a la Embajada de Su Majestad Británica las seguridades de su más alta y distinguida consideración. Santiago, agosto de 1974.- Hay una firma’.

Naturalmente la llegada de esta nota renovó mis esperanzas de conocer la situación de mis hijos y de mi nuera. Hasta pensé que en breve los podría ver. Sin embargo, han pasado los meses y la situación se mantiene. Edwin y Bárbara continúan desaparecidos y sobre ellos se mantienen las negativas para informarme dónde están; sólo Cristian ha sido ubicado como ya dije. Hace seis meses que lo visito en Ritoque. Mi hijo Edwin tenía 22 años de edad al momento de la detención y su esposa Bárbara también. Ambos eran muy felices’.

Pasó el tiempo y Cristian pudo venir a Chile…conocí a dos de sus hijos sueco-chilenos, a quienes luego vi en Gotemburgo como hermosos adolescentes.

Cristian, Vanja y Edwin en Chile

En aquellos tiempos como estudiantes jóvenes nos organizabamos en Centros de Alumnos, en frentes de estudiantes, en agrupaciones culturales, en partidos políticos, y todos militabamos en el MIR. Yo había ganado la presidencia del Centro de Alumnos de Antropología después de una campaña en la que Enrique y Cristian fueron activos promotores. lástima que no recuerdo quienes fueron mis oponentes, pero sí recuerdo a algunos compañeros de la escuela que marcaron en ese entonces presencia de forma importante. Cómo olvidar al Flowers!!! El Roberto Flores, de la JS, a quien decíamos el Pituto, siempre moviendose con un viejo maletín acudiendo a presentar innumerables reclamos ante don Mario Orellana, nuestro eterno director , Roberto, eficiente organizador de todas nuestras actividades.

El Flowers aún debe estar enojado conmigo porque abandoné el núcleo de la JS donde ambos militabamos para irme al MIR y con ello el Centro de Alumnos que el presidió pasó a manos mías y de mi nuevo partido. Roberto que se exilió en Perú y que tuvo un bello hijo rubio, él, que era el más moreno y mechas tiesas de la escuela.

Hoy está perdido en esta memoria que intento reconstruir.

Esos días están poblados de rostros en blanco y negro, siempre veinteañeros, siempre guapos y llenos de vida en los retratos que portan en el pecho sus madres, esposas,hijas, hermanas.

El Chanfró marcha en las calles

El Chanfró marcha en las calles

Cómo olvidar al más guapo de todos, al Chanfró de Filosofía! Alfonso Chanfreau, casado con la Erika Hennings y padre de la Natalia, con su mechón caído, con sus gestos apasionados en las asambleas de la facultad, y en los patios, donde nos hipnotizaba a todos, o en el casino al mediodía, cuando ponía en el plato de la Carolita un poco de su almuerzo…Claro, en esos días llevabamos a los críos con nosotras a clase, donde muy quietos dibujaban y otras daban de mamar a las guaguas en un acto tan natural y aceptado como el respirar.Mi hija aprendió a caminar en las trincheras de los arqueólogos y en los patios del pedagógico…y hoy hace dos años que tomó el cielo por asalto. Tambien se nos fue el Cristian John,hijo de Enrique y la Mónica- que escribió acerca de las mujeres exiliadas en Suecia, uno de los ocho que criabamos juntos.

Por esos patios pasaba apurado el pelao Carmona, padre de la Alejandra, que era nuestra mascota; a quien atendíamos felices cuando lo operaron del corazón…Ay, Pelao, te acribillaron a balazos y nos dejaste con gusto a sangre a la Lucía y a tu hija, la Eva, que resultó tambien antropóloga, que un día me dijo, ahora, hace poco, que no había podido nombrar a sus hijos con los nombres de sus padres: Lucía y Agusto, nombres cargados de oprobio para siempre.

Pelao Carmona y Lucía Sepulveda

Pelao Carmona y Lucía Sepulveda

Cruzan en ráfagas las imágenes de aquel tiempo que un maldito once fragmentó en mil vidas dispersas, asesinadas, exiliadas, tranterradas,desaparecidas, de 119 de Nosotros ,  “que fuimos parte de la generación de los años 70. O los que resistimos a la dictadura.Nosotros , en fin,somos los latinoamericanos que tuvimos entonces sobre nuestras cabezas el vuelo amenazante de la Operación Condor. Nosotros somos tambien, simplemente, los seres humanos”, como lo expresa la Lucía Sepulveda, compañera del pelao Carmona…*

Los nuestros fueron tiempos inocentes dentro de todo,  tiempos de cara a cara, sin redes sociales, sin celulares, sin Internet, cuando estar juntos era una fiesta de ideas, proyectos, solidaridad y creatividad, cuando veíamos la construcción de un mundo nuevo al alcance de la mano y los fantasmas de la DINA, del Comando Conjunto, de la CNI, de la tortura  no figuraban ni en nuestras pesadillas, porque era un mundo donde a quienes masacraban estaban en Viet Nam y los torturadores eran de otro continente; la tortura la conocíamos en los libros aderca de Africa y nuestra lucha era legitimada por una democracia que sí nos castigaba, pero en el marco de la Ley.

Hoy somos abuelos; casi todos y todas, menos el Pelao Van Yurick y la Barbara Uribe detenidos, desaparecidos, torturados, asesinados; menos el Chanfró, que desapareció en Colonia Dignidad y el pelao Carmona, acribillado en la calle. (pero no, ellos tambien son abuelos, del Víctor y el Emilio, de los niños  de la Eva el Victor, la Daniela,el Mauricio y la Natalia, que los tendran vivos por siempre, como todos nosotros)

Cristian Van Yurick y Adriana, La Reina,enero 2010

Cristian Van Yurick y Adriana, La Reina,enero 2010

Hacer la memoria propia es tan doloroso que lo evitamos durante décadas.

En estos días de luchas juveniles, de jóvenes des-.memoriados en busca de identidad y sentido, de calles repletas de gritos, bailes,murgas y represión, de escuelas y facultades en toma, de búsqueda de nuevos caminos para construir ese mundo que un día creímos tan a la mano, es imperativo que nosotros y nosotras, viejos ya históricos, volquemos nuestras experiencias, nuestras vivencias, saberes y errores en una  memoria contingente de un pasado nunca pasado que aporte a sus luchas desde la dignidad de combatientes que fuimos contra la dictadura y la pos dictadura que intentó borrarnos de la Historia.Mujeres MIR casa Lucia 2014la Historia.

Acá estamos, somos lxs mismxs. Presentes, ahora y siempre.

Para ustedes, Fernanda, Omar,Darwin, Jose Miguel, Manuel, Luciano, Rodrigo amigos,compañeros  y relevos.

Para ustedes, mis semillas, Sebastian, Vicente,Nicolás; Bea, Juan Pablo y Matilda; Jose J, Paula y Manuela;Amanda, Antonia y Tomás y para los hijos de sus hijas e hijas…

Adriana Goñi.

* 119 de Nosotros.Lucía Sepúlveda Ruiz,LOM,2005

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